Todos los carros tienen múltiples sistemas de seguridad y es importante conocerlos, saber usarlos y no despreciar su utilidad ya que de ellos depende su vida y la de los suyos.
Hay un conjunto de elementos que contribuyen a proporcionar una mayor eficacia y estabilidad al vehículo en marcha y en la medida de lo posible evitar un accidente. Cada día hay mayor cantidad y son más sofisticados. Algunos de ellos son
La suspensión, la dirección, la tracción, los frenos, iluminación, llantas, reposa cabeza y el cinturón entre otros.
En esta oportunidad veremos las llantas:
Las llantas deben soportar la carga; asegurar la trasmisión del esfuerzo motor para arrancar, acelerar, circular a distintas velocidades y reducir; dirigir el vehículo, seguir recto o tomar curvas; ayudar a la estabilidad, a la suspensión y al confort; participar en el frenado. Tienen que soportar múltiples situaciones: frío, calor, lluvia, agua, diferentes tipos de pavimento, baches, obstáculos por lo que están sometidos a una importante fatiga, desgaste y envejecimiento.
Por todo ello, es necesario que comprobemos la presión, los daños con cables visibles o bultos, el estado general con agrietamientos múltiples y el desgaste.
Además una mala conducción provocará un desgaste rápido: arrancadas y paradas rápidas, frenazos fuertes a alta velocidad, entradas en curvas con exceso de velocidad y golpes o rozamientos en los bordes.
Las llantas no caducan y no hay ninguna norma que indique a cuántos kilómetros hay que cambiarlos. Según la calidad, el uso y el cuidado pueden durar más o menos kilómetros. Se dice que deben tener unos 1,6 mm de profundidad en las ranuras centrales de la banda de rodamiento. Actualmente la mayoría de llantas llevan indicadores de desgaste situados a esa profundidad. Pero, sobre todo, cámbialos si te parece que el comportamiento del vehículo ha empeorado en mojado o en superficies poco adherentes.
Y si no lo tienes claro pide asesoramiento a un especialista. Y asegúrate de colocar las llantas con las especificaciones que vengan indicadas en el manual del vehículo en cuanto a tamaño, velocidad, carga.
Y claro no te olvidar de tomar un Seguro de Autos que incluya asistencia en carretera, pues te facilitará tu vida.
